PRESENTACIÓN.

Contexto personal:
"[...] leve y pasajera y articulada y lógica, como ya he dicho, una de esas perturbaciones que no nos impiden seguir trabajando, ni condicionarnos de manera sensata, ni ser formales, ni tratar con las demás personas como si nos sucediera nada; una de esas perturbaciones que seguramente pasan inadvertidas para todo el mundo menos para el que la siente, una de esas que todos tenemos de vez en cuando. [...]" (Javier Marías, 1989).
Contexto de creación:
Cualquiera que visite esta ciudad, Granada, con un aborigen sabrá que si de algo estamos orgullosos los granainos es de nuestros miradores.
Yo no soy asiduo de los celebres miradores albaycineros de San Miguel o San Nicolás, ni me ubico en la Torre de la Vela. Prefiero un lugar de sombras humildes, un conjunto de torres de la muralla de la Alhambra, que hasta hace pocas décadas fue prisión militar. Desde aquí soy visto y veo.
Las "vistas" son la asunción de la posición en el espacio y el tiempo que metafóricamente me permite asumir un punto de referencia relativo, en el cual me siento cómodo, el de la 'teo -ría'.
Este blog responde a dos necesidades: Razonar en voz alta y en público sobre algunas cuestiones cívicas, las cuales someto a crítica para ser yo criticado. Un cuaderno abierto a lo cotidiano y a lo contingente.
Y por otra, liberar a "El que escribe" de mi servidumbre.
Todo lo que aquí se escriba es temporal, no pretende sentar cátedra, pues no estoy investido como tal, ni impartir doctrina, pues no soy ni maestro ni sacerdote. Es un espaciotiempo de provocación.
Todo pretende regirse por una frase del Gran Barbudo: "Bienvenidos todos juicios fundados en la crítica científica" (K. Marx). Gracias.

lunes, 22 de octubre de 2012

Juegos aritméticos en relación a las Elecciones Gallegas 2012.
ADVERTENCIA: LO QUE SE EXPONE ES UN MERO JUEGO DESCRIPTIVO, CARECE DE VALIDEZ CIENTÍFICA.
Con la información que tengo solo puedo hacer ficción. Y dentro de ella analizar las elecciones gallegas desde miles de kilómetros de distancia, lo cual me invalida para hacer sociología electoral, pues no por estar licenciado se está capacitado para ejercer una disciplina.
La primera variable a tener en cuenta es que la abstención se ha reducido en Galicia 1 punto, lo cual debería de ponerse en relación con la abundancia de candidaturas ante las que el electorado se ha encontrado en esta ocasión.
Segunda cuestión, los partidarios de la Syriza gallega estamos de fiesta, somos los grandes vencedores. Pero no me otorgo por entero el triunfo, pues creo que gran parte de este se le debe a X. M. Beiras, una persona a quien le reconozco su capacidad académica y política, pero no es de mi agrado su práctica política plagada de aspectos cesaristas. Mas esto no es baladí, pues cualitativamente un personaje con su capacidad carismática puede atraer votos de todo el espectro ideológico y como se verá esto en mi aritmética virtual electoral es importante.  
Dicho lo dicho, hago aritmética electoral en un sistema cerrado que únicamente contempla flujos de votos entre las fuerzas políticas que han obtenido representación. Ni los porcentajes para obtener representación ni el número de escaños alcanzados me parecen significativos. La cantidad de voto y las pérdidas sí:
Partidos o Coaliciones
Votos 2009
Votos 2012
Diferencia de Votos.
PP
789.427
634.713
- 155.714
PSOE
524.488
285.862
- 238.626
BNG
270.712
141.897
- 128.815
EU (2009) /
IAG (2012)
16.441
197.239
180.798


ADVERTENCIA: LO QUE SE EXPONE ES UN MERO JUEGO DESCRIPTIVO, CARECE DE VALIDEZ CIENTÍFICA.
Se podría establecer dos modelos de flujos:
·         - Del espectro político del nacionalismo, el progresismo y las izquierdas:
Partidos o Coaliciones
Perdida y ganancia de Votos
Porcentaje de perdida respecto a la suma total
Trasvase de Votos a AGI.
Votos no traspasados a AGI
PSOE
- 238.626
64,95 %
117.428
168.434
BNG
- 128.815
35,05 %
63.369
78.528
EU (2009) /
IAG (2012)
180.798
0 %
0
0


De lo visto se puede decir a quienes desean pescar en los caladeros próximos ajenos que tienen 246962 personas que se han escapado. Para los que tanto aspiran a comerse la tarta del PSOE tienen un banco de peces de 168.434.
·        -  Pero yo me aventuro en la hipótesis del carisma o el cesarismo de Beiras, y pienso que en el PP se puede pescar, siguiendo el modelo ficticio adoptado. En proporción a las pérdidas sería, (reitero esto sólo es aritmética ficción electoral, nada cualitativa).
Partidos o Coaliciones
Perdida y ganancia de Votos
Porcentaje de perdida respecto a la suma total
Trasvase de Votos a AGI.
Votos no traspasados a AGI
PP
-155.714
29,76 %
44.512
111.202
PSOE
- 238.626
45,61 %
82.461
156.165
BNG
- 128.815
24,62 %
53.805
75.010
EU (2009) /
IAG (2012)
16.441
0 %
0
0


Ahora los pescadores piensen dónde y cómo deben echar las redes para ser mayoría o qué y cómo entretejer pactos con otras fuerzas políticas.
ADVERTENCIA: LO QUE SE EXPONE ES UN MERO JUEGO DESCRIPTIVO, CARECE DE VALIDEZ CIENTÍFICA.

domingo, 21 de octubre de 2012


Serie de Collages "Crónica de un bufón en la Corte de los Milagros":"La escopeta nacional (n)"
Pertenecen a nuestro más rancio abolengo, son gentes de bien, con cara bonachona y apellidos impecables. Gracias a su amor por las actividades cinegéticas, ganaderas, taurinas y productivas mantenemos nuestro ecosistema, nuestras finanzas, el estado del bienestar, la sangre hipánica libre de mezclas e impurezas. Son gente de toda la vida, de esa que lleva toda la vida evadiendo impuestos, realizando fraude fiscal y lavando dinero.
Las amnistías siempre les son favorables, pero es porque 'nunca' han cometido delitos de sangre con sus manos.
¡Qué vivan nuestros PATRIOTAS!

sábado, 20 de octubre de 2012


Nunca Máis.
(A vueltas con el sujeto(s) político(s))
(Memoria de los peces).

Un ‘tópico’, ‘un lugar común’ [1. m. Principio general de que se saca la prueba para el argumento en el discurso. /2. m. Expresión trivial, o ya muy empleada en caso análogo. (DRAE)]  tienen dos significaciones en el Diccionario de la RAE, detrás de ellos se encuentran dos falacias tradicionales en la lógica filosófica:  la falacia ad Homminen y la falacia ad Populum. Me suelo encontrar ante estas dos formas retóricas en tantas ocasiones que he decidido no continuar mis debates con las personas que hacen uso de ellas.
¿Por qué no dejamos a los muertos en paz? Puedo cerrar el estos párrafos con apelaciones a lo sacro: Rosa Luxemburgo y Antonio Gramsci, dos personajes tan vacuos en estos días que lo llenan todo. Llenan de vacio lo vacio, es decir, dejan silencian el espacio para el debate sobre nuevas categorías analítica [dialécticas]. “Todo el mundo sabe lo qué dijo Gramsci y Rosa Luxemburgo, pues eso debemos hacer.” “Vamos a dejar de tirarnos los tras a la cabeza que empiezo a hablar yo y yo digo la última palabra”. Sinceramente yo no sé ni italiano ni alemán, ergo no he hojeado todo Gramsci ni toda Luxemburgo. ¿Por qué no dejamos a los muertos en paz? Si lo hacemos quizás podríamos abrir el espacio a la hermenéutica no falaz de lxs clásicxs y dejaríamos que la imaginación sepa construir nuevos modelos, esquemas o heurísticos para comprender los estímulos que nos llegan a las seudociencias sociales y a los espacios de reflexión práctica de la política.
Las efemérides tienen la virtualidad de presentar ante los peces viejos escenarios que ya no recordamos o que hemos negado, porque no hemos sido capaces de digerir intelectualmente, por la simple razón de que no encajan en el puzle que tenemos diseñado y recreamos constantemente.
Podemos hablar de 15 – m, de indignación, etc. ¿Alguien puede identificar a alguno de sus líderes? Sí. ¿Alguien fuera de Galicia puede citar algún líder del Nunca Máis? Un tópico gallego respondería con otra pregunta: ¿Es necesario?
El movimiento Nunca Máis se hizo célebre porque la población gallega pedía responsabilidades, sí, exigía la verdad, la asunción de responsabilidades, etc., sí. De todo aquello la ciudadanía asturiana en particular y la española en general dieron buena cuenta: Álvarez Cascos presidió el Principado y M. Rajoy preside el Ejecutivo.
El movimiento Nunca Máis se hizo célebre… por una marea de personas que desde todo los lugares imaginables acudieron a limpiar chapapote. ¿Quién los movilizó? Un desastre ecológico y una desastrosa gestión público - privada de un accidente, bastante evitable.
Las gentes se movilizaron para solucionar un problema por sí mismos, un problema que no habían sido capaces de evitar y de solucionar sus representantes o sus pro- hombres de los negocios. Efectivamente necesitaron organización, pero de aquellas organizaciones no gallegas se separaron pronto, volvieron a lo domestico, al voto cada cuatro años. El 15 - m en sus inicios movilizaba sin organización suficiente a esas fuerzas.
¿Por qué las izquierdas no aprendieron nada del Nunca Máis?, ¿Por qué las seudociencias sociales no han dotado a las izquierdas de soporte teórico analítico para leer ese fenómeno?
Un(a) ácrata me respondería con facilidad: “las organizaciones políticas y las seudociencias están destinas a sostener a élites burocráticas al servicio del poder instaurado y no desean que nada cambie. Ello les sirve en un doble sentido: no irritan al sistema y éste les permite mantenerse en el seudopoder.” ¿Le puedo quitar la razón?
Buscamos o esperamos a Godot bajo el prisma de la importancia de llamarse Ernesto. El 15 – m necesita un sujeto político. ¿Cuál? Las respuestas son simples: un “Ilusionista colectivo”, “una asamblea constituyente”, “un intelectual orgánico”, “un Frente…”. El primer partido de masas fue creado bajo la dirección de F. Lassalle, (yerno del Gran Barbudo), aquella maquinaria fue repensada por V. I. Lenin. ¿Y hoy? Sin apelar, a ambos, volvemos a construir según sus planos esos que ya no sirven para canalizar la frustración, ni la voluntad, ni aglutinan.
¿Fueron masas quienes se llenaron las manos de chapapote y durmieron cientos de kilómetros en autocares fletados para ello?, ¿Son masas quienes acuden al 15 – m, al 25 – s, al …? ¿Entonces por qué continuamos creando lo que ha fracasado? Quizás por ignorancia. Quizás por incapacidad. ¿Quizás por miedo?, ¿Quizás por voluntad de dominio?, ¿Por reproducir nuestra vocación de dominio?
“Nunca Máis” es necesario borrarlo de nuestras mentes, porque se gestó sin líderes, sin mayorías, sin textos, sin dominio… Y eso no nos sirve a quienes tenemos vocación de servicio público.
“Nunca Máis” o “Stop Desahucios” son realidades inefables para lxs seudocientificxs y para lxs politicxs o para lxs líderes sociales o culturales. Quizás sea el tiempo de escuchar a aquellas y a estas voces, de mirar aquellas manos, de pensar en aquellas multitudes y dejar de crear cabezas redundantes de lo sabido, “cabezas mantecosas” que como las ruedas de Fourier avanzan en forma de muelles, para dejarse llevar hacia lo que nueva fase de esta pre – historia nos depara.
Y a los seudo – ilusionistas únicamente les puedo ofrecer mis dudas, mi amor por lo asambleario y una falacia ad hominen: Federico Engels (1884): “[…] El sufragio universal es, de esta suerte, el índice de la madurez de la clase obrera. No puede llegar ni llegará nunca a más en el estado actual, pero es bastante. El día en el que el termómetro para los trabajadores marque el punto de ebullición, ellos sabrán, lo mismo que los capitalistas, qué deben hacer.” (Barbarie y Civilización, en El origen de la Familia,…). No aspiro a utopista, mas cuando sé que los termómetros de mercurio se retiran del mercado y ahora nos calibran los digitales no entiendo porque más de lo mismo con los mismos al frente. ¿Éste es tiempo de masas? ¿Y don Antonio (permitirme don Francisco Fernández Buey y don Manuel Sacristán hacer esta pregunta) pensaría lo mismo?  Me quedo en hermeneuta, dejo la respuesta a lxs exegetas.       

viernes, 19 de octubre de 2012


Tiempos de dejá vu  políticos… y de escapes  por la estética.
(Memoria de Peces y Meditaciones de un abuelo cebolleta llamado Sísifo).
Hubo un tiempo en el cual la infancia masculina se definía por las pandillas de tu placeta o por ser un raro. Aquellos eran tiempos de tirachinas, trompos y descalabros varios, las alianzas se formaban por cuestas y por barrios. (Recomiendo “Una derrota de los Greñuos” de Ángel Ganivet para ilustrar estas peripecias).
Eran tiempos de ver la tele en blanco y negro y las tribus conocidas, eran las de emplumados indios americanos que cada sábado llegaban a nuestros hogares o a los del vecino, (porque había casas sin televisor).
Con la edad aquellas horas y días se hacen poemas épicos en yámbico,  cicatrices y suspiros de un ayer que no volverá. Después te enfrascas en nuevas pandillas de equipos de fútbol,  en partidos, etc. y crees que la infancia será eterna.
Por doquier hay un(x) rarx que se separa de la tribu y sigue su discurrir junto al río alejado de las chozas, quien lo señala como uno de los suyos, pero  al cual es mejor mantener separado incluso en las migraciones. Esx se siente como en los márgenes de lo unificado.
Por doquier,  Toro Sentado piensa que el que fuera su Gran Guerrerx ya no es el más capacitado para esa función y lo destituye. Éstx, no contentx con su caída, coge su tipi y se marcha con su clan a las orillas del río y dice que las críticas del(a) rarx eran acertadas. Siempre asegurándose que aquel (la) esté para dar lustre al nuevo clan, mas a distancia suficiente. Y así crecen los clanes, embadurnados con un adjetivo distintivo y manteniendo todas las viejas costumbres y los viejos hábitos. Los clanes migran en paralelo, con nuevxs jefxs, y el (a) rarx en sus periferias. Un eterno dejá vu.
Lxs rarxs a veces tienen imaginación y disfrutan viendo como todo ha cambiado para seguir igual, porque ese eterno retorno nihilista le permite al menos escapar a los lares de la estética. Ve como los grandes guerreros se creen un José Aurelio Buendía que crea Macondo de cero, pero a diferencia de él, sin salir de su clan o su tribu, con quien mantiene el cordón umbilical que le dota de status. La Ardía de estos nuevos asesinos, (asesinados) está en el pasado, en reproducir lo consabido. Allí la enfermedad del sueño, del olvido, está preestablecida, pues se abandona el viejo lar con los nombres de toda la vida colgados de cada cuello y de cada objeto.
En ese nuevo clan se espera a Godot inútilmente en un juego de absurdos donde se pretenden crear puentes con los ayeres  repudiados por haber perdido las señas de identidad de su ser y por ser los mayores colaboracionistas, o por volver a ser los Grandes Guerreros de la vieja tribu, la  recién abandonada.
De Ocnos en Cernuda al Sísifó de de Camus, puede viajar el(a) marginadx con un poco de imaginación esperando que algún día haya un cruce y sean capaces de encontrar una senda en la que reine el equilibrio del caos, y se pueda seguir un mismo sentido. La utopía en su boca es un sabor antiguo, a esa ambrosía que nunca se ha paladeado, pero que se sueña y que se sabe que es inefable para las bocas dialécticas y materialistas.
Llama a los ilusionistas N. Chomsky, quizás nos sombre tantos Moises y tantos sacedotes de Nietzsche, y nos faltan más textos legibles sobre los que acordar el sentido del camino. Mientras de dejá en dejá vu refugiémonos en la estética (o en la seudociencia), para ser seres olímpicos. 

miércoles, 17 de octubre de 2012


Las razones para un federalismo radical, autogestionario.
De vez en cuando la vida te ofrece un buen aperitivo en tinta negra para acompañar el desayuno en la cafetería de la esquina. Hoy me ha brindado uno de esos apetitosos manjares. El texto de Ramón Máiz “Las razones del federalismo”, en la Cuarta de El País cumple las condiciones en los ingredientes, en la presentación y en la capacidad de sugerir sabores y aromas, de imaginar. De ser algo más que un sommelier aficionado, alguien que define un caldo, un vino, con colores, sabores o aromas de frutos que nunca ha degustado, por lo cual jamás podrá recordarlos, a eso me saben muchxs tertulianxs de oficio, que, incluso, creo que son una clase pues tienen conciencia de tal.
En primer lugar el texto de Máiz es para enmarcar y entregar a todos lxs estudiantes y muchxs profesorxs de ciencias sociales para que entiendan ¿qué es federalismo? [lo digo por experiencia en mis propias neuronas.]  
Comienzo por el título, la propuesta de Máiz parte de un elemento fundamental: «la razón», la fuente básica de la Modernidad, una razón en plural: «razones», lo cual puede parecer como una serie de propuestas, mas no, sitúa el texto el campo de lo ciudadano, frente a las identidades, nos ubica en el marco de la interacción cívica o democrática, que supera los márgenes burgueses. Frente al nacionalismo, “al Estado – Nación”, se localiza a la ciudadana y al ciudadano.
El estado de las autonomías fue planteado como una respuesta al problema de los nacionalismos tradicionales catalán y vasco, de corte burgués o pequeño – burgués contrarios al desarrollo del obreismo, y al gallego y al andaluz que mostraban peculiaridades propias.
Era, también, una ruptura con un modelo centralista fundado en tres  pilares: “familia, municipio y sindicato”. Las familias son un centro económico social fundamental de nuevo en estos tiempos de crisis, pero no parece un sujeto político idóneo. Los sindicatos tienen su lugar constitucional dentro de un modelo pluralista planificador. Y queda el municipio el gran perdedor.
Frente al estado franquista muchos soñaban con un estado descrentralizado de autonomía como fórmula para alcanzar vías hacia «la autogestión». [De acuerdo que bajo este paraguas se situaron carlistas, falangistas y ahora sectas que se denominan socialistas, pero la «autogestión» es algo menos manipulable]. La «autogestión» ha evolucionado por muchos vericuetos, desde el socialismo radical que la concebimos como una fórmula no comunitarista de articulación económica, política, social y cultural, hasta posiciones neo – comunitaristas que enlazan con el pensamiento ecologista y populista.
Pero vuelvo a Máiz antes de desarrollar la propuesta (la puesta en cuestión) de «la autogestión». El fracaso del Estado autonómico se manifiesta en dos aspectos básicos: la duplicación de funciones y los nuevos centralismos en competencia y la aparición de innovadores espacios en los que se puede camuflar la corrupción, dentro de un modelo pluralista del poder – sociedad. Creo que estos dos aspectos no requieren mucha descripción.
La descentralización ha generado nuevas instancias para la competencia partidista, en el peor de los sentidos. Ha eliminado las corrientes ideológicas dentro de los partidos, sustituyéndolas por «las baronías». El poder autonómico y central están sirviendo para crear redes clientelares de fieles, que como Villamil, quienes viven bajo el signo del cesante. Y están afianzando la desaparición del poder Legislativo, pues el debate parlamentario se traslada a las pugnas competenciales y al orden judicial. Las comunidades autónomas contra el poder del Ejecutivo central o a su servicio.
¿Y el municipalismo? Esta descentralización se posterga sine die. Los ayuntamientos se sienten cómodos en las porfías de baronías y contrapoderes. Del mismo modo, cierran el paso al desarrollo ciudadano, en forma vecinal, generando sus propio clientelismo en las juntas de Distrito o en asociaciones de vecinxs bajo sus pretorianxs.     
«Autogestión» en el contexto de la razón moderna descentralizadora cambiaría el modelo iniciándolo en la ciudadana o el ciudadano como actores en lo más básico, «desde lo particular a lo general». Esto pone en cuestión la primera estancia de representación institucional: el municipio. Necesitamos municipios que permitan la participación activa de la ciudadanía, que sean financiados decentemente y asuman en plenitud las competencias que ejercen para el bien de sus vecinas y vecinos. Muchos ayuntamientos hacen lo que sus comunidades autónomas no realizan, siendo sus responsabilidades estatutarias.
El municipalismo no puede crecer en democracia fomentando la elección cesarista de alcaldes, bastantes barones tenemos ya. Solamente fomentando el movimiento vecinal se generaría una cultura cívica opuesta a la predicada por Almond y Verba.
Profundizar en el federalismo defendido por Ramón Máiz debería gestarse desde su propuesta de ciudadanía y ésta tiene su nicho ecológico natural en los municipios. A partir de él, “En su propia etimología, el federalismo remite a la construcción política de la confianza (fides) mediante pacto entre iguales (foedus).” Para desde el conflicto como norma, bajo un conjunto de principios comunes como la Declaración Universal de Derechos Humanos, desarrollar el “federalismo (, quien) postula, como eje central de su modelo, la igualdad y la solidaridad interterritorial”.

sábado, 6 de octubre de 2012


¡Jóvenes del mundo uníos!
Sé que no es santo de mucho, pero mío sí, J. Fontana en su libro “historia” comienza situándose ideológicamente. Muchos articulistas no lo hacen, por ejemplo R. González Ferris. Detrás de su análisis de los fenómenos que están a caballo entre las edades de las muchedumbres y las masas y la edad de las multitudes hay una clara visión de un libertino, o un "acrata pijo". ‘El pasado no ha muerto del todo y el futuro no ha llegado plenamente’, ‘cronotopos’, ‘tiempos líquidos’.
Bien, el autor de la columna representa la visión pluralista de la política y del poder. Y sitúa en la escena capitalista – democrática liberal a un nuevo sujeto, un nuevo personaje, ‘los jóvenes’.
Esta perspectiva se inscribe en la visión de los poderosos, por lo tanto, reproductiva. En primer lugar, es algo sencillo crea una identidad homogénea por diferencia de edad, sus objetivos y sus medios son comunes por su nivel hormonal y por lo tersa que es su piel, etc. Con ello crea un grupo de interés frente al resto de los grupos de interés (funcionarios, colegios profesionales, sindicatos, partidos), que porfían por los recursos sociales o públicos. ¿Cómo se canaliza de los jóvenes para que su actividad  se rija por valores de eficacia y eficiencia? Mediante su constitución en Grupo de interés, asociaciones de consumidores de recursos sociales.
(Obsérvese como la teoría de la edad post - materialista hace aguas). 
 ¿Se plantea la disparidad de su nivel económico?, ¿Por su situación frente a los medios de producción? Noooo… Los jóvenes son irremediablemente jóvenes, se movilizan porque aspiran a conquistar el futuro, pero en política, en el espacio público lo hacen con una tecnología y una mitología anciana. Frente a ellos los talludicos evolucionamos hacia el conservadurismo, tenemos responsabilidades, estamos más quemados que la pipa de un indio, etc.

¿El movimiento 15 – m es un movimiento estudiantil tipo 68?, ¿es un movimiento yippies? Como participo en él creo que no. Hay metrosexuales de ambos sexos, yippies, talludicos, gente que llevamos en crisis desde antes de la burbuja, sindicalistas, partidos políticos, etc.
Lo que sí es verdad que la heterogeneidad del  15 – m, 25 –m, Frente Cívico, etc.(que dure muchos años) da juego para quienes en esos movimientos jueguen la partida con las reglas de los poderosos, por ejemplo: “Todxs lxs políticxs son iguales”, “las instituciones ya no sirven”, etc. A ello suma el poder: "acabemos con ambos: políticos e instituciones anticuadas", "juguemos a la bolsa con los recursos colectivos", "libre mercado en todo", "¿quién da más?", "¿quién es más fuerte?" El pluralismo permite estas cosas.
Además, cuanto más homogéneos sean estos movimientos callejeros más fácil será desactivarlos, violencia contra violencia, pragmatismo vs. pragmatismo, etc.
No voy a recordar a Engels, ni a Gramsci, (nunca tan citado, y Fernández Buey muerto para dar la réplica) sobre la necesidad de crear una realidad de hegemonía para iniciar un proceso de transformación radical. No voy a nombrar al Gran Barbudo y sus anatemas contra los utopismos vayamos a que haya algún(a) listx que me recuerde a otra autoridad, Juan Carlos de Borbón: “este no es tiempo de quimeras”.  
Me parece una tontería comparar el pluralismo (R. Dahl) con la concepción del poder de M. Foucault, aunque como decía A. Glucksmann la estupidez en esta era actual está muy extendida. Esto último lo digo no porque el autor del texto comentado lo haga, sino porque hay en ambos lados de las vallas  quienes desde el nihilismo, (y Nietzsche muerto para darles la réplica) sí lo utilizan.

miércoles, 3 de octubre de 2012

El Marx del siglo XXI será diferente al del siglo XX.
In memoriam Eric Hobsbawm:
"El fin de la Unión Soviética ha liberado a la doctrina marxista de su asociación con el marxismo - leninismo y su correspondiente régimen político. Con la caída del telón de acero, algunas tesis suponían que Marx había sido expulsado de la historia. Por el contrario, esta conociendo un extraordinario éxito póstumo; el Marx del siglo XXI será diferente al del siglo XX.
Marx está ahora de actualidad; él anticipó en el Manifiesto Comunista muchos de los problemas que surgen en nuestro mundo globalizado; los propios capitalistas y liberales vuelven a sus escritos en busca de inspiración, mientras los partidos de izquierda, con frecuencia, se avergüenzan de él. Asistimos al retorno de Marx porque el vio algo que había escapado a la teoría económica neoclásica: el crecimiento capitalista implica destrucción. En el curso de los últimos 50 años el capitalismo ha socavado las reglas morales y sociales de la convivencia.
Es posible cambiar el mundo si nos ponemos a esa empresa respetando las reglas esenciales en las relaciones humanas. Debemos llegar a desarrollar ante la sociedad una actitud que nos haga capaces de criticar el orden establecido. Marx nos enseñaba la posibilidad de esa conciencia crítica." (Eric Hobsbawm)

Europa sin identidad ... socialdemócrata.
Reflexiones sobre los Artículos siguientes:

Las griegas y griegos, las y los habitantes de Portugal e Irlanda y las españolicas y los españolicos (es desde la perspectiva que voy a hablar) quizás sepamos como nadie la fusión del mito de Europa y el mito de la socialdemocracia. Europa era el reino de Jauja del que disfrutaban las nórdicas y los nórdicos, donde gobernaban los socialdemócratas amigos de Felipe, nuestro Felipe González. Y él nos llevó a  Europa, a la Comunidad Económica Europea, y a la modernización hispánica de tercera. «Estado del Bienestar», «Europa» y «Socialdemocracia» eran sinónimos.
Ahora vivimos en una crisis económica que está desarmando los órdenes de todas las esferas que el “Capitalismo de rostro humano” nos aportaba.
¿Ha sido súbito este derrumbe como el Muro de Berlín? No, no el pensamiento liberal - conservador aprovechó la desmoralización que traía el Capitalismo Popular y la caída de la URSS y su Telón de Acero para borrar del espacio ideológico capitalista a la Socialdemocracia Post – crisis del Petróleo de 1977.
Frente a Thatcher la alternativa socialdemócrata fue “más Thatcher”. La Tercera Vía triunfó. De ella sólo se salieron una mijica Auvry y Jospin. Los demás, incluso nuestro Borrell el Breve, se cobijaron bajo el paraguas del dueto Blair – Giddens.
Ahora la crisis financiera, una crisis cíclica del capitalismo, ha dejado a la socialdemocracia desorientada, sin proyecto. Sólo queda ocupar el espacio del centro, es decir, el espacio a – político del tecnopoder y recordar las hoyas de Egipto, aquellas prestaciones sociales que paliaban el conflicto, mientras el capitalismo continuaba con su dominio.
Tecnopoder y melancolía, a eso se reduce el espíritu socialdemócrata contemporáneo, lo cual únicamente le permite dar un leve palo y decir: “Lio, lio, yo no he sio”. Carece de un proyecto alternativo, inclusive dentro del propio Capitalismo en el Fin de la Historia.  
Si esto le sucediese sólo a la socialdemocracia actual no me preocuparía, el problema es que la melancolía cunde entre las izquierdas, carecemos de relato, de un proyecto radical, el cual no nos lleve al ayer plácido del Estado del Bienestar, ya un mito. La alternativa pasa por el viejo lema de Rosa Luxemburgo, quien militó en el Partido Socialdemócrata Alemán, «¡Socialismo o Barbarie!». El socialismo vendrá en bici, si hacemos caso al título del libro de Jorge Riechman. El tiempo de las humeantes locomotoras, los aviones y los trasatlánticos ha pasado.
  
La barbarie está instalada como eje dominante de las sociedades capitalistas y del mundo globalizado. La socialdemocracia es un buen ejemplo para aprender en carne ajena, como la melancolía es la enfermedad de quienes no superan el duelo.
La nueva Europa debe fundarse en el lema de “¡Proletarias y proletarios del mundo uníos!”, se debe repensar qué es el socialismo, o cual es el proyecto a corto de las izquierdas que van a llegar en bici. Y para ello no todo vale, las movilizaciones son necesarias para quebrar la ideología alienante – dominante, pero requieren de nuevas simientes para sembrar este campo abonado. Es necesario saber que “Zamora no se toma en una hora”. El capitalismo no está en ruinas, que nadie se engañe. Y la salida por las izquierdas debe pasar por salirse de él paulatinamente, sin utopías.
Nota del Abuelo Cebolleta: Yo no sé montar en bicicleta, pero estoy dispuesto a aprender.