PRESENTACIÓN.

Contexto personal:
"[...] leve y pasajera y articulada y lógica, como ya he dicho, una de esas perturbaciones que no nos impiden seguir trabajando, ni condicionarnos de manera sensata, ni ser formales, ni tratar con las demás personas como si nos sucediera nada; una de esas perturbaciones que seguramente pasan inadvertidas para todo el mundo menos para el que la siente, una de esas que todos tenemos de vez en cuando. [...]" (Javier Marías, 1989).
Contexto de creación:
Cualquiera que visite esta ciudad, Granada, con un aborigen sabrá que si de algo estamos orgullosos los granainos es de nuestros miradores.
Yo no soy asiduo de los celebres miradores albaycineros de San Miguel o San Nicolás, ni me ubico en la Torre de la Vela. Prefiero un lugar de sombras humildes, un conjunto de torres de la muralla de la Alhambra, que hasta hace pocas décadas fue prisión militar. Desde aquí soy visto y veo.
Las "vistas" son la asunción de la posición en el espacio y el tiempo que metafóricamente me permite asumir un punto de referencia relativo, en el cual me siento cómodo, el de la 'teo -ría'.
Este blog responde a dos necesidades: Razonar en voz alta y en público sobre algunas cuestiones cívicas, las cuales someto a crítica para ser yo criticado. Un cuaderno abierto a lo cotidiano y a lo contingente.
Y por otra, liberar a "El que escribe" de mi servidumbre.
Todo lo que aquí se escriba es temporal, no pretende sentar cátedra, pues no estoy investido como tal, ni impartir doctrina, pues no soy ni maestro ni sacerdote. Es un espaciotiempo de provocación.
Todo pretende regirse por una frase del Gran Barbudo: "Bienvenidos todos juicios fundados en la crítica científica" (K. Marx). Gracias.

sábado, 29 de junio de 2013

Jarrones Chinos y limitaciones de mandato.

El juego político tras la muerte del dictador Francisco Franco giraban ente la «ruptura» y la «reforma». Se optó por la fórmula del “atado y bien atado”, por la reforma engalanada con «rupturas cosméticas».
El pasado tenía canas y una leyenda de sangre y caos. Los herederos del ayer dictatorial eran encabezados por el orondo Manuel Fraga, los exiliados de exterior por el «diablo» Santiago Carrillo y el exilio interior por el afable Enrique Tierno Galvan. Esas eran figuras apergaminadas, que no se correspondían con la sociedad del Seiscientos, del consumo de tupperware y  de los sueños nórdicos.
España tenía que salir del ostracismo internacional y quería dar la bienvenida al progreso – Europa, requería personas que no hubieran participado en la “Guerra”. Necesariamente jóvenes entre la treintena y los cuarenta y tantos. Adolfo Suárez y Felipe González representaban como nadie aquella «generación de consenso».
La «juventud» como mito redentor de la cultura política ha evolucionado de aquella sociedad de consumo de masas a esta sociedad de consumidores aislados. Contra la «dictadura» y la «carnicería», la juventud del ayer, contra la corrupción y las instituciones superadas, la juventud del hoy. Ése es el mismo mantra.
El anuncio de no volverse a presentar a las próximas elecciones a la presidencia de la Junta por J. A. Griñan ha traído a la palestra a una candidata in pectore de 36 años. Mujer  y joven. Nadie se cuestiona mucho más de su perfil, nadie se pregunta por: ¿Qué renovación puede aportar esta «alevín» criada en el  vivero de la burocracia del Partido? Es decir, es joven, quizás suficientemente preparada, pero no trae aire fresco en su currículo ni en sus ideas.
J. A. Griñan propuso, junto a esta «renovación», la limitación a dos mandatos consecutivos para la Presidencia de la Junta. Hagamos un cálculo muy simple: si se agota la actual legislatura, la candidata tendrá 38 años. Si consigue la jefatura del gobierno durante dos legislaturas consecutivas tendrá 46.
Ahora pensemos en la tesis de Felipe González: “Los expresidentes somos como los jarrones chinos, estorbamos en todos sitios”. A este paso la longevidad de los jarrones chinos será tremenda y nuestra capacidad de producción inaudita, atendiendo la esperanza de vida. Con 46 años una mujer, la cual sólo ha vivido del Partido, jubilada y remunerada por el erario público. Indudablemente podremos montar un sinnúmero de bazares orientales y exportar jarrones hasta a la propia China.
¿Nadie se cuestiona que lo importante son las ideas y no el márquetin más simplón de la eterna adolescencia?  La «democracia alejada» en la que vivimos las españolas y los españoles necesita un cambio radical, el cual no puede llegar de manos de apparatichiks criados para controlar y para no cambiar nada.
«Joven» y «nuevo», «joven» y «diferencial» no son sinónimos.
(Carta enviada al diario Ideal)     

lunes, 17 de junio de 2013

A lomos de un motocarro: Agricultura ecológica y ciudad sostenible.
Señor Director de Ideal:
Granada, por ser una ciudad poli- céntrica, es una urbe paradójica: das dos pasos y escapas de las torres y los bloques y te bañas en el oleaje de los edificios de cuatro, tres o dos plantas, viviendas de tamaño humano. Pero este tamaño humano se difumina, sin embargo, cuando en sus alrededores no bulle la vida propia de los barrios con sus infantes y sus ancianos, por el contrario al caer la noche las calles desiertas, silenciosas recuerdan  a un paisaje apocalíptico.
Pero con la crisis algo está cambiando, lo cual nos permite la esperanza de recuperar esas dimensiones humanas, la ciudad paradójica se está sembrando de pequeños establecimientos, que quizás pasen desapercibidos para nosotros frente a las insólitas en su día  tiendas de «20 duros», posteriormente absorbidas por  los exóticos bazares « de los chinos».
¿No las ven?, son primorosas boutiques de frutas y verduras. Yo debo confesarlo no me había extrañado hasta el día en que el reparto trajo la compra en un vehículo que asociaba al viejo ensanche granadino. En un barrio histórico realizan las entregas en un triciclo motorizado, un castizo mocarro. Ayer el método de venta en de estos productos en los empedrados era  con burricos, serones, pregón, romana y cestos de tela, un conjunto radicalmente ecológico, aunque arcaico.
Todo cambia, esta vuelta a las pequeñas verdulerías y fruterías se debe a la necesidad de emprender para salir de lo que llaman «crisis» y a nuestros variaciones en las pautas de consumo: cada día disponemos de más tiempo para hacer la compra en las proximidades (a lo que ayuda mucho el desempleo), vivimos menos personas en los domicilios, compramos por piezas, consumismos mayor diversidad de productos, etc.
Al mismo tiempo, pensamos en «alimentos saludables», fuente de innovación y desarrollo. Sensibilidad que comienza a calar entre algunas agricultoras y algunos agricultores de la provincia. Quienes manifiestan la necesidad de comercializar sus productos de forma directa para acercarse o recuperar a los demandantes capitalinos. Indudablemente tienen una ventaja sustancial: los intermediarios y las grandes superficies no pueden hacer de las suyas.  Ahora, con la excepción de comercios muy escasos, debemos coger el coche para consumir carnes, verduras o frutas en economatos que se sitúan en las afueras, con lo que el valor ecológico, se difumina. Del mismo modo,  esta idea de comercio directo le chirría a un urbanita  descendiente de artesanos y detallistas. ¿Dónde quedan las tiendecicas de barrio, fuentes de vida y sostenibilidad de nuestras calles y plazas?
Párense un segundo  ahora que llega la canícula, observen los alrededores de los comercios de la comunidad asiática, a sus retoños conquistando las aceras de nuevo para la ciudadanía, ¿No ven a las niñas y a los niños correteando y jugando sin temor y con la ingenuidad de la infancia?,... ¿No las ven re – humanizadas cuando las abuelas y los abuelos vuelven a ser doña… o don … en la boca de estos comerciantes de ojos rasgados que les conocen por su nombre propio cuando ocupan un banquico en la puerta de sus tiendas? La revolución sostenible debe «urbanizarse».  Las  pequeñas verdulerías y fruterías granadinas deberían tener un espacio en sus anaqueles para los productos de la Vega, del Valle, de la Costa, de la Sierra,… de Graná y con el adjetivo «ecológico». Sé que son malos tiempos, pero apelo al ingenio y al dialogo. La sostenibilidad va más allá de pesticidas y abonos, necesitamos « barrios sostenibles y vivos». Las ciudades nacieron como centro de intercambio, «el día de mercado», pero evolucionaron para ser espacios comerciales estables, y en torno a ellos el resto de los servicios y el ágora.
Por eso hoy proclamo: ¡Viva el motocarro! 
Serie de Collages "Un bufón republicano en la Corte de los Milagros":
"El tío Sam es vidente"

miércoles, 5 de junio de 2013

¿Por qué no se han soterrado los contenedores de basura y reciclaje en el Camino de Ronda – Metro?

Señor Director del diario Ideal:
¿Por qué no se han soterrado los contenedores de basura y reciclaje en el Camino de Ronda – Metro?
Es una pregunta clara e ingenua, quizás dirán propia de un “Cuervo ingenuo”.
Expertas y expertos espero que me responda. … “Carencias presupuestarias”…
Asumiendo esta aseveración socorrida, paso, con su permiso, a dudar cartesianamente.
Las aceras en el Camino de Ronda - Metro han sido ampliadas hasta el infinito y más allá. En ellas caben bocanas de metro, un carril bici  interruptus, mobiliario urbano diverso, arboles, buzones para reciclar pilas y los tradicionales contenedores de basura…
¿No es el objetivo de las nuevas perspectivas urbanísticas en estas zonas meridionales que los contenedores de basura y reciclaje estén soterrados? Aquí hace calor y llueve, ¿lo recuerdan?
Después de las obras para los faraónicos túneles necesarios, que hemos sufrido los comercios, las vecinas y los vecinos, ¿no nos merecemos este detallico?, ¿ni una caroca?
Nuevas interrogantes. ¿A la hora de planificar la obra no se pensó en un sistema de proyección e implementación política participativa, en el cual fuesen protagonistas las expertas y los expertos del Ayuntamiento (PP) y de la Junta (PSOE), los excelsos equipos técnicos, etc., y  las organizaciones corporativas y sociales (comerciantes, servicios, Asociaciones de vecinas y vecinos…)? Si así se ha hecho, ¿Este sistema plural hace un seguimiento y evaluación continua más allá del diario pin, pan, pun?
Estos interrogantes no son baladíes, toda acción en lo común debe de identificar a sus responsables. ¿Tuvo el “Tio Pepe” [Torres] (véase TG7 cada noche del Corpus) o la Junta en su momento en cuenta esta dimensión participativa? Lo pregunto en estos días en los que es tan importante modernizar la actividad de las Administraciones Públicas.
Compartí  en otra provincia esta inquietud por la participación en las políticas públicas de los municipios con Elena Cortes, Consejera de Fomento y Vivienda  actual de la Junta. Ella quizás corte la cinta final e inaugural y en ese acto deberá asumir críticamente la herencia recibida, con triunfos y peros, eso va en el cargo. Sin embargo, la existencia o inexistencia de este diseño participativo no se lo puedo achacar más que como punto sobre el cual deberá reflexionarse en el balance.
Si la planificación y la realización de la obra ha sido participativa, representantes, técnicas y técnicos, representadas y representados seremos responsables de que no se hayan soterrado los contenedores en el Camino de Ronda – Metro. Y, como siempre, para hacerlo será necesario volver a levantar el pavimento, enrejar el paso por las aceras y producir nuevas pérdidas a los comercios de la zona.
No creo que sea banal preguntarme: ¿Qué pasa en una ciudad, con un rico patrimonio arqueológico, en la cual se abren y se cierran n veces las mismas calles para hacer obras fácilmente previsibles en los meses anteriores a su ejecución?
Tampoco es en balde interrogarnos sobre: ¿Qué pasa con algunas Asociaciones vecinales granadinas, cantera de interventoras e interventores para los colegios electorales respectivos, cuando sus barrios son objeto de actuaciones públicas de cualquier tipo? Nadie puede negarles su dedicación para el desarrollo de la democracia orgánica.
Sea cómo sea, que cada palo aguante su vela, que nosotras y nosotros ya les sufrimos.
Por Manitú.