PRESENTACIÓN.

Contexto personal:
"[...] leve y pasajera y articulada y lógica, como ya he dicho, una de esas perturbaciones que no nos impiden seguir trabajando, ni condicionarnos de manera sensata, ni ser formales, ni tratar con las demás personas como si nos sucediera nada; una de esas perturbaciones que seguramente pasan inadvertidas para todo el mundo menos para el que la siente, una de esas que todos tenemos de vez en cuando. [...]" (Javier Marías, 1989).
Contexto de creación:
Cualquiera que visite esta ciudad, Granada, con un aborigen sabrá que si de algo estamos orgullosos los granainos es de nuestros miradores.
Yo no soy asiduo de los celebres miradores albaycineros de San Miguel o San Nicolás, ni me ubico en la Torre de la Vela. Prefiero un lugar de sombras humildes, un conjunto de torres de la muralla de la Alhambra, que hasta hace pocas décadas fue prisión militar. Desde aquí soy visto y veo.
Las "vistas" son la asunción de la posición en el espacio y el tiempo que metafóricamente me permite asumir un punto de referencia relativo, en el cual me siento cómodo, el de la 'teo -ría'.
Este blog responde a dos necesidades: Razonar en voz alta y en público sobre algunas cuestiones cívicas, las cuales someto a crítica para ser yo criticado. Un cuaderno abierto a lo cotidiano y a lo contingente.
Y por otra, liberar a "El que escribe" de mi servidumbre.
Todo lo que aquí se escriba es temporal, no pretende sentar cátedra, pues no estoy investido como tal, ni impartir doctrina, pues no soy ni maestro ni sacerdote. Es un espaciotiempo de provocación.
Todo pretende regirse por una frase del Gran Barbudo: "Bienvenidos todos juicios fundados en la crítica científica" (K. Marx). Gracias.

martes, 21 de octubre de 2014

CENTROS.
DEL CENTRO A LA CENTRALIDAD (1)
DICCIONARIO PARA PERDEDORES.

Existe una diferencia radical entre el concepto “centro” y “centralidad”. Para empezar por algo irónico, la centralidad se ha desplazado de las tertulias televisivas rosas y amarillas, a las tertulias televisivas de todólogos de actualidad, básicamente políticas. Es lógico que se piense, sin embargo, que es lo mismo, vean la confusión del secretario general del PSOE llamó a  Sálvame, en vez de a la Sexta Noche.

El control centro espacial en el tablero de ajedrez determina el devenir de la partida se dice en las primeras lecciones de este juego. Sin embargo, ese centro en el damero se hace dinámico según se va jugando y las piezas menores y mayores determinan distintas estrategias. En ese caso: ¿el centro de PODEMOS dónde está?

EL VIEJO CENTRO POLÍTICO.

El centro es donde van la mayor parte de los votos cuando se habla en clave electoral en las democracias occidentales. Este es un centro fundado en el eje izquierda y derecha.

Las democracia occidentales, las democracias post 1945, con el estado del bienestar o social en auge, tienden a construir una identidad en sus habitantes que los sitúan básicamente como consumidores, toda su relación con lo social está determinada por su capacidad de consumo. La política de consumo genera un peculiar habitante, el votante que tiende a no consumir su tiempo en ocuparse de los asuntos públicos, lo cual lo transforma en una gran bolsa de abstención.

Almond y Verba así defendieron en su famosa Cultura Política: cuanto mayor es el índice de abstención menor es nivel de conflicto en una democracia y, por lo tanto, mejor se cumplen los designios que nos llevan a la “gobernanza” que está tan de actualidad incluso entre académicos de medio pelo de las izquierdas. A mí la “Gobernanza”, como a J C Monedero, me parece algo muy viejo, la llamo «el gobierno de los gestores o de los burócratas», «el gobierno de los mandarines chinos», (los franceses son distintos).  
En España, en el marasmo de la desafección democrática, estamos gobernados por burócratas, gentes que pertenecen a los niveles más altos de la administración pública en funciones jurídico - administrativas. Siguiendo a Weber, la administración es un instrumento de control y reproducción social y político. La ventanilla y “el vuelva usted mañana” de Larra, Mariano Rajoy lo ha cambiado por la pantalla de plasma y por esa falsa neutralidad del funcionario que afirma que: “él no tiene culpa de que la ley sea así, pero la ley está para cumplirla”.

La despolitización de la democracia por el gobierno burocrático está unida a la lógica del Estado del Bienestar keynesiano, y ha sido heredado con maestría por el capitalismo popular de los seguidores de Thatcher.
 PSOE y PP tradicionalmente se sienten cómodos en este eje izquierda – derecha y en la pugna por el centro de la vieja política. Incluso los sectores de la estructura funcionarial de IU se ubican bien en ese eje, pues el Partido, el PCE, puede permitirse su supervivencia a pesar de su marginalidad (No hace mucho Concha Caballero escribía en su columna dominical de El País Andalucía, en la que señalaba la importancia para el PCE de las Diputaciones.)
El sueño de ser la tercera pata en coalición con el PSOE, como en Andalucía, no se pierde nunca. (El caso extremeño es distinto, eso era una cuestión de expulsar al binomio comunidad autónoma = partido, que los andaluces también sufrimos.)

CAMBIAR DE EJE

¿Y el centro dónde está cuando se habla de los de abajo y de los de arriba? El centro, por simple extensión de un grupo y otro, se desplaza hacia el interior del sector de los de abajo, pues no puede estar en los márgenes entre ambos grupos, porque entonces seguro que estaría escorado hacia los de arriba. Véase gráfico:   


Esto cambia la perspectiva rotundamente. La  neutralidad del centro, el supuesto apoliticismo, (o mejor la carencia de subjetividad ideológica), ya implica que el nuevo centro, supone la apuesta por los intereses de un sector, porque el equilibrio así lo impone.
Este cambio de centro, conlleva la aparición del conflicto como una realidad consustancial a lo social, porque los de arriba no encuentran el equilibrio en este nuevo centro. Sus intereses no se localizan de forma natural con el centro.

Para reequilibrar hacen que sus valores (sus marcos de pensamiento) se conviertan en los marcos de referencia colectiva: “Dejémonos de política (conflicto), y hagamos las cosas como se deben de hacer”.
¿Y cómo se deben hacer? “Que den resultado”. Resultados:

-          “¿Quién crea trabajo?”
        “Los emprendedores”
-          “¿Quién sabe crear riqueza?”
“Quienes son ricos”
-          “¿Cómo hay que hacer las cosas?”
“Cómo dios manda”

Podría seguir hasta el infinito, pero esos son los argumentos constitutivos de  nuestros marcos conscientes e inconscientes (en mi caso freudianos también, no como Lakoff), los argumentos dominantes.
Por ello, “afirmar un nuevo centro” lejos de plantearse como una conquista de lo antiguo, significa el asalto de la moral colectiva, en el sentido de subvertir los valores homoestáticos (equilibrio y quietud, tan queridos en psicobiología) dominantes por otros que muestran el orden como un orden  injusto, abocado al conflicto.

Un conflicto olvidado desde 1945. El conflicto viejo es virtual: el conflicto de “y tú más” que suelen mostrarnos a diario PSOE y PP, “esto no se hace por culpa de la Junta (PSOE – IU), dice el PP, “esto no se hace por culpa del Gobierno de Madrid” dicen PSOE, IU y los nacionalistas.
Introducir el concepto “Casta” o “vieja política” es una envolvente que sitúa la responsabilidad en lo político y en lo social, en los de “arriba”. El conflicto de intereses se sale del eje izquierda - derecha institucional de lo viejo, para, por desborde de sentido, repolitizarse sobre un una nueva oposición.
Así, cualquier asimilación  metonímica, de “centralidad” a “centro” es errada. No es una «sinécdoque», porque “la centralidad” y “el centro” no guardan una relación del todo con la parte en este caso.

Está errada porque en la retórica de PODEMOS nunca se ha utilizado la palabra “Centro”, sino “Centralidad”, no es un giro de PODEMOS hacia el viejo centro, pues hablamos de distintos centros. Ayer en Al Rojo Vivo a la pregunta: “¿dónde está el centro de PODEMOS?”,  respondió Iñigo Errejón: “Abajo, con los de Abajo”.

Para PODEMOS el centro está abajo.

POSDATA: ¿ESTA APROXIMACIÓN A NUEVO CONCETO DE CENTRO IMPLICA MI ASUNCIÓN DE VALORES KEYNESIANOS O A FAVOR DE LA TENDENCIA A FAVOR DE LA MODERACIÓN DENTRO DE PODEMOS? 

No, en ningún caso, en Vista Alegre había muchos puños, a parte de la mano abierta de Monedero, que se lo tengo que comentar, porque en Andalucía es un anagrama de derechas.

Esta es una lectura que hace una persona que milita el marxismo socialista de la Iª Internacional.  

No puedo negar que soy un clásico, en el sentido de Marx, la Escuela de Frankfurt, y me atrevería a decir, de Luckas, a “los marcos” le hemos llamado toda la vida «ideología» (si se me apura “en ideología en sentido duro” para utilizar un término de Althusser); aunque entiendo que la psicología cognitiva ha hecho evolucionar el concepto con aportaciones muy interesantes.