PRESENTACIÓN.

Contexto personal:
"[...] leve y pasajera y articulada y lógica, como ya he dicho, una de esas perturbaciones que no nos impiden seguir trabajando, ni condicionarnos de manera sensata, ni ser formales, ni tratar con las demás personas como si nos sucediera nada; una de esas perturbaciones que seguramente pasan inadvertidas para todo el mundo menos para el que la siente, una de esas que todos tenemos de vez en cuando. [...]" (Javier Marías, 1989).
Contexto de creación:
Cualquiera que visite esta ciudad, Granada, con un aborigen sabrá que si de algo estamos orgullosos los granainos es de nuestros miradores.
Yo no soy asiduo de los celebres miradores albaycineros de San Miguel o San Nicolás, ni me ubico en la Torre de la Vela. Prefiero un lugar de sombras humildes, un conjunto de torres de la muralla de la Alhambra, que hasta hace pocas décadas fue prisión militar. Desde aquí soy visto y veo.
Las "vistas" son la asunción de la posición en el espacio y el tiempo que metafóricamente me permite asumir un punto de referencia relativo, en el cual me siento cómodo, el de la 'teo -ría'.
Este blog responde a dos necesidades: Razonar en voz alta y en público sobre algunas cuestiones cívicas, las cuales someto a crítica para ser yo criticado. Un cuaderno abierto a lo cotidiano y a lo contingente.
Y por otra, liberar a "El que escribe" de mi servidumbre.
Todo lo que aquí se escriba es temporal, no pretende sentar cátedra, pues no estoy investido como tal, ni impartir doctrina, pues no soy ni maestro ni sacerdote. Es un espaciotiempo de provocación.
Todo pretende regirse por una frase del Gran Barbudo: "Bienvenidos todos juicios fundados en la crítica científica" (K. Marx). Gracias.

lunes, 21 de enero de 2013


Las caras de Granada en el espejo de sus basuras.
Una huelga de basuras muestra la cara de la ciudad tal y como se despierta después de haber pasado una ajetreada noche, despeinada y con legañas. Tal como es, sin aliños, ni cosmética masculina o femenina.
Es un lugar común en las ciencias sociales que observando su basura se puede conocer el comportamiento y el modo de vida de una población. En Granada hemos tenido muestras de sobra en estos días para observarlo.
Nos engañábamos si pensábamos que reciclábamos de forma normalizada, no, no es así, fuera de los contenedores se podían ver bolsas con envases, botellas y basura orgánica, por no hablar, de las cantidades de cartones.
Nuestra basura decía algo más, nuestro consumo es más sencillo, no aparecían electrodomésticos de pequeño tamaño  ni otros productos como complementos del vestir o material escolar en buen estado. La recesión se nota.
Y, finalmente, la cantidad de basura acumulada y su duración en las calles nos ha mostrado el verdadero rostro de la realidad económica, social y política de Granada. Un servicio público, gestionado por una supuesta empresa privada, en cuyo capital es mayoritario el Ayuntamiento, es un asunto que no merece  la mediación de la institución municipal, algo lógico en los Estados Sociales y de Derecho. Por contrario, el sumo Edil llama al ejército para que solucione las cosas. Frente a la basura sólo cabe el uso de las fuerzas armadas. Triste, muy triste.
Y por favor, que nadie haga extrapolaciones facinerosas, ¡Qué hay gente paa too!, y no estoy por dar esas ideas cuando esta democracia anda en paños menos que menores.
Carta enviada al Director de Ideal, 21 de enero de 2013.

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