PRESENTACIÓN.

Contexto personal:
"[...] leve y pasajera y articulada y lógica, como ya he dicho, una de esas perturbaciones que no nos impiden seguir trabajando, ni condicionarnos de manera sensata, ni ser formales, ni tratar con las demás personas como si nos sucediera nada; una de esas perturbaciones que seguramente pasan inadvertidas para todo el mundo menos para el que la siente, una de esas que todos tenemos de vez en cuando. [...]" (Javier Marías, 1989).
Contexto de creación:
Cualquiera que visite esta ciudad, Granada, con un aborigen sabrá que si de algo estamos orgullosos los granainos es de nuestros miradores.
Yo no soy asiduo de los celebres miradores albaycineros de San Miguel o San Nicolás, ni me ubico en la Torre de la Vela. Prefiero un lugar de sombras humildes, un conjunto de torres de la muralla de la Alhambra, que hasta hace pocas décadas fue prisión militar. Desde aquí soy visto y veo.
Las "vistas" son la asunción de la posición en el espacio y el tiempo que metafóricamente me permite asumir un punto de referencia relativo, en el cual me siento cómodo, el de la 'teo -ría'.
Este blog responde a dos necesidades: Razonar en voz alta y en público sobre algunas cuestiones cívicas, las cuales someto a crítica para ser yo criticado. Un cuaderno abierto a lo cotidiano y a lo contingente.
Y por otra, liberar a "El que escribe" de mi servidumbre.
Todo lo que aquí se escriba es temporal, no pretende sentar cátedra, pues no estoy investido como tal, ni impartir doctrina, pues no soy ni maestro ni sacerdote. Es un espaciotiempo de provocación.
Todo pretende regirse por una frase del Gran Barbudo: "Bienvenidos todos juicios fundados en la crítica científica" (K. Marx). Gracias.

miércoles, 23 de enero de 2013


Cuando lo nuevo cansas.
Siempre que se inicia un camino sobre la tierra, que ya es toda geografía, es porque los caminos existentes ya no te llevan a donde deseas. Lxs exploradorxs que comienzan la apertura de la senda tienen una obsesión clara, negar la virtud del resto de las veredas y asumir para sí todos los adjetivos y los sustantivos positivos e incorporan ‘neologismos’ para definir lo que es un camino.
Cuando las expediciones europeas en el reparto colonial alpinista de los ocho miles atacaban las cumbres del Himalaya y el Karakorum siempre ponían a los mejores de sus montañeros, que no senderistas, y a un militar. La razón era obvia, no sólo era una cuestión de aventura, sino de honor patrio. Todas las expediciones se adjetivaban con nuevos términos, utilizaban nuevos materiales, pero el jefe de expedición tenía puño de hierro. Ahora, las expediciones se mueven por promotores privados que desean ver su bandera en la cima o por turistas que le da igual que se quede alguien en una pared, porque lo suyo es una cabeza de león en el salón disecada, llámele foto en la cumbre.
Ahora, como siempre, se lleva el guante de seda en lo nuevo, la cantidad de adjetivos que pueden caber en el campo semántico del buenismo es interminable, más el proyecto envuelto en guante de seda sigue regido por el puño de hierro. Las izquierdas intentamos crear un frente amplio y lo hacemos eligiendo sucesivamente a quienes lo van a organizar y a quienes lo van a dirigir, las asambleas se suceden para elegir horizontales y provisionales equipos directivos. Que espontáneamente aparecen por ciencia infusa…
¿Las asambleas? ¿Por qué no nos cuestionamos cómo funcionan las asambleas? Si yo voy a la asamblea con mi gente organizada y sabiendo que teneos la mayoría más uno, seguro que se acuerda lo que deseo. Llámelo ‘movimiento social y político’ pero las asambleas las ganamos los nuestros. Ahora, eso sí, lo ha decidido una ‘Asamblea’ no se podrá poner en duda. El sacro instrumento democrático donde no se cumple el certis paribus, sino que algunxs vamos con los deberes del dominio hecho, otrxs van con los deberes democráticos, "ésxs no saben de qué va esto", "se quedaron en el buenismo de las izquierdas primigenias", "seudointelectuales de mierda". Además, sabemos aliñar nuestro dominio con caras nuevas a las que sorprendemos sobre la marcha al incluirles en nuestra propuesta.   
¿Y el programa?, eso que Julio Anguita decía que era lo importante, “no se puede discutir”, “falta tiempo”, “ya están las redes sociales para colgar tus enmiendas”, etc.
"enmendar.
(De emendar, infl. por el pref. en-).
1. tr. Arreglar, quitar defectos. U. t. c. prnl.
2. tr. Resarcir, subsanar los daños.
3. tr. Mar. Variar el rumbo o el fondeadero según las necesidades."
(DRAE, XXIIª Edición).

  ¿Y cuándo algo no se puede enmendar? Porque lo que plantea es obvio y tiene carácter expresamente instrumental, y una Asamblea no es un lugar donde se debate lo instrumental, por lo tanto: ¿en qué se la mesa de debate: "debo apretar una tuerca del 6 con una llave del 9 o del 4 por ser original"?
¿Y cuándo no se puede enmendar? Porque no tiene arreglo, porque no cabe sobre ello una discusión como tal, porque es un tópico y un mito detrás de otro, cuestionarlo es una ramplona cuestión de inquina personal, porque en lo impreso no hay argumentos sino opiniones poco fundadas. ¿No hubiera sido más lógico haberlo dicho con tiempo suficiente para que se presentaran textos alternativos? ¿Se sabe lo qué es una tormenta de ideas?, ¿Con suficiente tiempo para que cualquiera aportara su propuesta desde cero?
El frente amplio de las izquierdas si por algo debe comenzar es por aceptar que los adjetivos buenistas, al igual que el nominalismo, no crean una realidad buena ni nueva. Y que la crítica no sólo implica el compromiso con el proyecto de quien critica, sino que hace crecer el proyecto. “Pluralismo” es antitético con univocidad. Sintetizar, es el último paso de la dialéctica, si se alienta una pluralidad de tesis, se podrían debatir una pluralidad de antítesis y desde ellas consensuar unas síntesis. Quien señala la piedra que se debe utilizar para una palanca señala el objetivo que se desea levantar.
Saberse o creerse nuevo no te hace nuevo. Y si te lo crees, lo nuevo cansa. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario