Lineamientos sobre
la gobernabilidad en Andalucía a partir del 25 de marzo de 2012.
Jesús Ortiz López.
5 de abril de 2012.
Primera Parte.[1]
Condicionamientos.
El presente texto se escribe desde una
peculiar virginidad, a pesar de ser
cuasi imposible y de que he escuchado otras interpretaciones, toda su primera
parte está redactada bajo una óptica propia. Será en otros lugares en las que
se polemizará con otras autoras y otros autores sobre este tema.
«La gobernabilidad»
como problema. El estudio de las coaliciones políticas.
Entre las definiciones analítico – descriptivas y positivas
de la Ciencia Política se puede encontrar aquellas que sitúan entre sus
objetos: “el estudio de ‘la gobernabilidad’ en sentido general, en las
democracias parlamentarias en particular”. Por «Gobernabilidad» se entendería
la formación normal de todas las
instituciones políticas básicas de un sistema en un tiempo y el espacio dados.
Descendiendo a niveles más concretos,
aparece el estudio de las Coaliciones necesarias para que desde el legislativo
se asegure la formación de un ejecutivo estable. El análisis positivo de las
coaliciones se dota estatus científico al disponer de un compendio de teorías y
de un marco práctico referencial. El nivel abstracto inicial lo cubre con prestamos adaptados de las teorías de juegos, de la combinatoria estadística y de algo de adjetivación sobre criterios de
afinidad, competitividad, capacidad de para resolver problemas, repartos o
juegos de equilibrios, etc.
Como no se trata de un texto científico
omito citas y referencias[2],
aunque la descripción inicial sobre la situación andaluza a partir del 25 de
marzo de 2012 va a tomar este cañamazo seu –científico o positivo, siempre con
las limitaciones que con respecto a el positivismo tiene el que estás líneas
escribe.
Los jugadores, los
naipes y el tapete de la «gobernabilidad» en Andalucía a partir del 25 de marzo
de 2012.
● Los Actores.
El escenario parlamentario y social de
Andalucía se caracteriza por un «bipartidismo levemente imperfecto», lo
cual presenta a dos partidos de gobierno básicos: Partido Socialista Obrero
Español de Andalucía y Partido Popular de Andalucía, que se turnarían si el
sistema fuese perfecto; pero que deben buscar el apoyo de terceras fuerzas
políticas cuando no alcanzan la mayoría absoluta, en este caso la ‘imperfección consolidada es leve’, al quedar un solo partido o
una organización más con representación parlamentaria ininterrumpida en el legislativo
autonómico: Partido Comunista de Andalucía / Izquierda Unida Los Verdes –
Convocatoria por Andalucía.
● El Tapete.
□ Andalucía lleva gobernada por el PSOE –
A toda su historia autonómica, treinta años. La cultura de gobierno del PSOE –
A se ha ido caracterizando por un progresivo despotismo iletrado, un nepotismo
intolerable y un pragmatismo que ha atraído a alimañas de todas las calañas a
todos los niveles de la administración autonómica.
□ La corrupción es un factor importante,
pero desgraciadamente no decisivo en el imaginario colectivo andaluz debido a
su paulatina generalización. En el ámbito autonómico se identifica con el PSOE –
A, en el resto de los lares de gobierno con el PP y con el PSOE y, finalmente,
se entiende como algo propio de cualquier actividad política, por lo tanto no
se discrimina.
□ Andalucía, según tópico, es un pueblo
con una portentosa memoria. En al memoria de los andaluces no se ha perdido el
recuerdo de la estrategia de IU del ‘Sorpasso’ o ‘la Pinza’, entre otras cosas
porque el PSOE – A no ha dejado de repetirla y recordarla. Hagamos memoria la
estrategia diseñada, por Luis Carlos Rejón y Julio Anguita, tenía como objetivo
ocupar el espacio sociopolítico del PSOE
- A mediante la presión en el Parlamento Andaluz, ya que este Partido no
tenía mayoría absoluta. A la estrategia se unió gozoso el PP, lo cual llevo a
un estado de ingobernabilidad, según el PSOE – A, que “le obligó” a una elecciones anticipadas. En dichas elecciones IU
inició su larga travesía del desierto, perdió sus 20 diputados para quedar
reducida a una voz testimonial. De ella, tanto los defensores del Sorpasso,
como quienes defendimos la primacia del legislativo sobre el ejecutivo, desde
las direcciones de IU, somos culpables y debemos reconocer el error.
□ Las urnas han reflejado miedo al PP.
□ Las urnas piden un gobierno de
izquierdas moderada.
□ Las urnas piden un cambio radical de la
cultura de gobierno rectora hasta ahora ha regido los actos del PSOE – A.
□ El electorado andaluz sólo contempla a
dos fuerza capaces para ejercer el grueso del gobierno PSOE – A y PP.
● Los Naipes.
Tradicionalmente los actores jugaran sus
bazas atendiendo a los naipes que tienen en cada mano, en cada legislatura.
Después del reparto que realizaron las urnas el 25 de marzo, cada jugador
cuenta de forma resumida con las siguientes cartas:
□ Partido Popular.
·
El
PP no alcanza la mayoría absoluta, quedando como ‘minoría mayoritaria’[3]
en el Parlamento Andaluz.
·
El
mapa del Legislativo refleja a grandes trazos la realidad sociológico -política de la comunidad autónoma. El
Partido Popular aglutina a toda la derecha, a sectores de centro y a sectores
desencantados y en cierta forma desclasados
(políticamente).
·
Javier
Arenas ha quemado su último cartucho, sólo esperará un tiempo prudencial para
que se convoquen nuevas elecciones (anticipadas), sino se produjera este hecho
abandonará el liderazgo de su Partido. Un partido fraccionado, que pronto mostrará
sus fisuras.
·
El
PP sabe que es imposible un gobierno de Gran Coalición con el PSOE – A
inicialmente. Para que se cumpliera esta posibilidad debería cambiar a su
líder.
□ Partido
Socialista Obrero Español de Andalucía.
·
El
PSOE – A necesita volver a ocupar el gobierno de la Junta de Andalucía para
poder repartir instancias administrativas entre sus cuadros, al ser un partido
fuertemente institucionalizado y muy mermado a la hora de repartir puestos, debido
a su pérdida de poder municipal.
·
El
PSOE – A es un partido fracturado profundamente, pero sus graves diferencias no
aparecerán hasta que comiencen sus congresos provinciales.
·
Su
grupo parlamentario está altamente cohesionado, por lo tanto, no se pueden
producir rupturas, las cuales permitan que un ala pragmática pacte con el PP un
gobierno de Gran Coalición.
·
El
PSOE - A preferiría un gobierno en solitario, bajo un Pacto de Legislatura con
el PP para superar la crisis, pero siempre en solitario.
·
El
PSOE – A tiene una cultura de gobierno en coalición que cosiste en entregar
áreas de poder a sus socios, en las que él no interviene, pero tampoco deja intervenir
a sus socios en las demás. Véanse los pactos de Gobierno en la Junta con el PA
o los pactos de gobierno en municipios y diputaciones con IU.
·
El
PSOE – A sabe que las urnas han reflejado el imaginario sociopolítico andaluz
de izquierdas y centro, en el que el ocupa todo este espectro de forma
hegemónica.
·
El
PSOE – A desearía un gobierno en solitario, que se enfrentase a una “Pinza” de
PP e IU.
·
El
PSOE – A no desea un gobierno de coalición donde IU tenga una serie de
consejerías y fiscalice el conjunto de la labor del gobierno, es decir, que
obligue al PSOE – A tener que asumir un giro real a la izquierda y hacia una
cultura de gobierno democrática radical.
□ Izquierda
Unida Los Verdes – Convocatoria por Andalucía. (IU).
·
Izquierda
Unida refleja a parte del voto de izquierdas y del voto desencantado, pero no
es vista como fuerza de gobierno.
·
Las
bases de IU no tienen cultura de gobierno, sin embargo, muestra su eficacia en
ciudades medias y municipios pequeños cuando los rige.
·
Las
bases de IU no deseamos un gobernó con el PSOE – A.
·
El
electorado andaluz reclama un gobierno de izquierdas moderada.
·
El
grupo parlamentario de IU está fuertemente cohesionado en torno al PCA.
·
Mientras
sólo dos diputados se salen de esta disciplina Sánchez Gordillo quien ya ha
manifestado su oposición a pactar con el PSOE – A, quien únicamente estaría dispuesto
a dar la investidura de Griñan.
·
El
diputado afín a Izquierda Abierta no se ha pronunciado aún, pero no permitirá
de ningún modo el gobierno del PP.
·
La
dirección del PCA es proclive a ocupar puestos de poder y mantiene buenas
relaciones con la cúpula del PSOE, no así el resto de los sectores de IU.
·
IU
unida ha recogido gran parte del apoyo del 15 – m y de los movimientos de democracia
radical.
·
IU
tiene que elegir entre cinco alternativas básicas:
a. Pacto de Investidura: IU permitirá la
investidura del Griñan como presidente andaluz quedando en la oposición,
pactando medidas concretas con el PSOE. (Opción Sánchez Gordillo)
b. Pacto de Legislatura: IU puede propiciar
la investidura de un gobierno monocolor del PSOE – A con un programa de
mínimos. (Opción Julio Anguita y «sotto voce
de Luis Carlos Rejón»)
c. Pacto de Gobernabilidad: Legislatura y
Gobierno diferido: Comprendería la alternativa anterior, para después de un tiempo
incorporarse con algunas consejerías a un gobierno mixto. (Opción A del PCA).
d. Pacto de Gobierno con control
particularizado: Pactar desde el inicio un programa de gobierno entre el PSOE –
A e IU, en el que se incluyan las clausulas depositadas ante notario por IU y
asunción de poder ejecutivo en áreas concretas en las que cada organización
actúa autónomamente. (Opción B del PCA y muy aceptable por el PSOE – A)
e. Pacto de Gobierno con control mixto:
Pactar desde el inicio un programa de gobierno entre el PSOE – A e IU, en el
que se incluyan las clausulas depositadas ante notario por IU y la asunción de
poder ejecutivo por ambas fuerzas políticas, con control mixto de todas las
áreas y de la acción global del gobierno. (Opción del que escribe estas líneas
y que defiende en su asamblea de Izquierda Abierta. Posible Opción C del PCA. E
inaceptable para el PSOE – A).
(En
la siguiente entrega analizaré las razones de mi Opción y algunas de las
propuestas de otros miembros de IU).
[1] No era
mi pretensión, pero ni la premura ni la disposición de tiempo, me permite
publicar en bloque el conjunto de estos lineamientos.
Por otro lado, observo que su tamaño los hace más
digerible si los redacto como un artículo de opinión por entregas.
[2] Soy
adicto a las citas, pues todo lo que escribo con valor es a otras voces debidos,
pero me repugnan los artículos científicos contemporáneos que mediante un corta
y pega eternos edifican su originalidad
argumentativa.
[3] ‘Minoría
mayoritaria’: término normalmente aplicado a los sistemas multipartidistas y
común en los historiadores del parlamentarismo de la II República española.

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