Señor Director del Diario IDEAL de Granada:
Tiempos de delatores.
Tiempos de delatores.
Usted es joven y no lo recordará, pero enfrente de un lateral
del Convento del Carmen, donde está el Ayuntamiento de esta ciudad, en la calle
Escudo del Carmen, hubo un cine de sesión continua, el Regio. La sala poco a
poco fue perdiendo público e intentaba con pelotazos polémicos recuperar a los
espectadores de antaño. En la antepenúltima sesión de la proyección del “Caso
Almería”, justo a la misma hora que había Religión en el instituto, yo fui a
ver aquella película. A la mañana siguiente supe que el cine había sido
incendiado por la ultraderecha esa noche.
La anécdota es insulsa si no pensáramos en otra película censurada
en la Transición, la truculenta “El crimen de Cuenca” de Pilar Miró. En ambas
aparece un personaje secundario, casi inexistente: “el chivato”, “el delator”. Las
dos películas cuentan las acciones de terrorífica tortura y desprecio a la ley
por dos errores policiales.
Pero lo importante es que metafóricamente recordaron a lo
que a partir el 1 de abril de 1939, tras el bando leído con voz marcial y
amenazadora por Fernández de Córdoba en
Radio Nacional de España, sucedió en este país. ‘Los chivatos’, ‘los delatores’
afloraron por los pueblos y las ciudades
de todo el suelo patrio. Con motivos políticos o por los más bajos instintos
llevaron a las cárceles y a los paredones a miles de convecinos. Hoy las gentes
con piel más clara sufren el mismo castigo por parecer Tuaregs en Mali.
Las propuestas de doña Esperanza Aguirre, del señor Féliz Puig o del señor Ministro Fernández
Díaz, de forma aterciopelada nos retrotraen a esos oscuros días. Ante lo que
para ellos es la vuelta de la Edad de las Masas, pues no comprenden que éste es
un tiempo de Multitudes, por las marchas del 29 de abril, el 1 de mayo o la
celebración del aniversario del 15 – m, el 12 de mayo, nos ‘desposeen’ de
nuestros derechos políticos de reunión y manifestación pacífica, mediante la
intimidación, para investirnos con el dudoso honor de ser “delatores”.
Finalmente, si por la celebración de la permanencia del Granada C.F. se producen deterioros del mobiliario público, ¿A quién podremos multar?, ¿Se podrá delatar?
Gracias.
Finalmente, si por la celebración de la permanencia del Granada C.F. se producen deterioros del mobiliario público, ¿A quién podremos multar?, ¿Se podrá delatar?
Gracias.
Jesús Ortiz López
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