QUIZÁS ALGUIEN DEBERÍA NO SER DE IZQUIERDAS.
Si algo que me gusta de PODEMOS es que a nadie se le pasa
por la cabeza que pueda aliarse con el PSOE.
Porque ¿para qué sirven las izquierdas que se sitúan a la
izquierda del PSOE?, pues, para eso, para apuntalar al PSOE. Esa es mi
obligación como militante de IU.
Piensen, por ejemplo, que nace un nuevo partido a la
izquierda del PSOE y más moderado o más moderno que el PCE, ¿cuál debe ser su
destino? Apuntalar al PSOE, a este lado de la frontera con Portugal o al otro.
Esa es la obligación del BE en Portugal.
Ejemplos: Santiago Carrillo en 1982 dio un giro para que el
PCE fuese la muleta del PSOE, no le hizo falta a éste último. La mayoría de “los
carrillistas” tras el fracaso electoral del Partido de los Trabajadores
terminaron en el PSOE.
Esta senda la han seguido destacados dirigentes del PCE o
CCOO, véase Sartorius o Gutierrez, por poner dos ejemplos nacionales.
Casos como los de Nueva Izquierda o Los Verdes son
sangrantes para mí, yo militante del Partido de Acción Socialista (PASoc)
(fundador de IU), era tratado por aquellas aristocracias ex PCE con desprecio,
porque ellos eran “la IZQUIERDA”, la “IZQUIERDA INTELECTUAL”, “LA VANGUARDIA
QUE SABÍAN LA VERDAD”. Yo seguí en el PASoc y en IU, ellos, más pronto que
tarde, cuando se quedaron sin puestos en las instituciones, buscaron su alojo
en las filas del PSOE o en sus listas y en sus grupos parlamentarios donde no
destacaron por sus propuestas de izquierdas. ¿Desean nombres? Después eran tan
importantes, que las imprentas de Granada los buscan por los juzgados.
¿No recuerdan el pacto Almunia – Frutos? Cuando los
socialistas de IU lo criticamos ni les cuento lo que nos llegaron a decir.
Quizás PODEMOS, como el Frente Cívico, que no llaman sólo a
la gente de izquierdas y sino a la mayoría, con su “populismo” se estén
salvando de la demagogia de las izquierdas modernas y del san Benito que nos
cuelga El País.
Estas modernísimas izquierdas que huelen a naftalina [izquierdas sistémicas hasta la médula] glorificaron a Cohn – Bendit. Lo veo marcharse vestido de verde, con su ecosocialismo (no PG), con su honradez, que le ha permitido alternar listas, por ser alemán y francés, para no renovarse nunca. Veo a Cohn – Bendit y miro los muros de la patria mía, la misma mascarada, y me piden que no vomite.
Estas modernísimas izquierdas que huelen a naftalina [izquierdas sistémicas hasta la médula] glorificaron a Cohn – Bendit. Lo veo marcharse vestido de verde, con su ecosocialismo (no PG), con su honradez, que le ha permitido alternar listas, por ser alemán y francés, para no renovarse nunca. Veo a Cohn – Bendit y miro los muros de la patria mía, la misma mascarada, y me piden que no vomite.
A mí, que soy socialista (marxista no leninista) desde que
eché los dientes en militancia, me sigue sobrando tanta seda en estas monas. (“Todos
tenemos pasado político, te advierto”, por favor expláyense sobre el mío
aquellos que me amenazan).
No puedo dejar de sorprenderme que El País nos ilustre con
noticias – editorial como ésta. Las izquierdas sirven, con comunistas o sin
ellos, sólo para apuntalar a una socialdemocracia que siempre va escuchar a los
mercados.
Quizás no esté tan mal dejar de ser de izquierdas en
apariencia.
http://internacional.elpais.com/internacional/2014/04/17/actualidad/1397770195_447953.html
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