CUANDO VIERNES SE CONVIRTIÓ EN EMPRENDEDOR
El mito de los emprendedores está destinado a imponer los valores de la ética protestante que estaba en los orígenes del Capitalismo en nuestra médula espinal. El pensamiento conservador tan inquietante para muchos por su simplicidad, la atractiva ideología del «capitalismo popular thatcherista» está consiguiendo que el asalariado o el esclavo estén destinados a pagar sus cotizaciones como autónomo. Un miembro de la plantilla de una empresa se convierte en un capitalista individual, no un Robinson al uso de los que Marx citaba como ejemplo de los actores económicos de las teorías de A. Smith, sino por el contrario, Viernes, el aborigen que entrara bajo la «tutela» del naufrago europeo, deberá acudir a alguna de las oficinas que las administraciones públicas le ofrecen para realizar las funciones de semi – esclavitud, pero eso sí, investido por el ropaje del nuevo héroe: un emprendedor.
¿Está Usted en paro?, ¿Está acostumbrado a realizar entrevistas de trabajo en los últimos tiempos?, le suena algo así:
“Buenas, venía porque ofrecen un puesto de técnico para la plantilla de su empresa. Quería saber cómo podría incorporarme.
Bien, el puesto es de técnico… para nuestro departamento de …, la jornada será completa aquí en las instalaciones de la empresa.
Usted se daría de alta como autónomo, nosotros nos encargaríamos de todos los costes, y le facturaríamos por su sueldo que será de …”
Las condiciones laborales son las mismas que las de un asalariado, incluso se podrá bonificar al trabajador con el beneficio de trabajar desde su domicilio, poniendo las instalaciones laborales en su salón, ocupándose de la compra y el mantenimiento de las herramientas de trabajo: ordenador, conexión a Internet, etc. El horario es libre, lo que equivale a decir: “trabajar a destajo”, cuanto más producto y más rápido, más cobras, la jornada de ocho horas se convierte en una utopía. La clase obrera desaparece y se convierte de nuevo en «clase jornalera», tal y como la designaban los costumbristas granadinos en 1859.
¿Pero este amor por el mito del emprendedor es privativo de la derecha? No, en ningún caso, la socialdemocracia lo ha vestido de seda y las izquierdas lo han asimilado sin el más mínimo pudor. Véase la memoria justificativa del Presupuesto de Junta de Andalucía para el 2014. Si Usted no es un triunfador hoy en un momento de crisis, “tiempo de oportunidades”, si seguimos la psicología conductista, cognitiva o el psicoanálisis bañado en budismo impregnadas de ética protestante, es porque no quiere, porque las oportunidades están llamando a su puerta. Y fíjese que quienes se dedican en exclusiva a realizar prospecciones y selecciones laborales, los trabajadores de los servicios de empleo de todas las administraciones públicas no gestionan prácticamente ofertas, cuando va a preguntarles le dicen: “Vuelva Usted mañana, hoy no hay nada.” “¡Panda de vagos!, entre funcionarios y parados porque quieren no nos da el ancho.”
El destino nos lleva a ser un capitalista individual, quien como ya ha explicado la larga tradición marxista, está destinado a la bancarrota en una sociedad competitiva sin práctica regulación por parte de lo colectivo, de las administraciones públicas. ¿Cuántos emprendedores, gente que eran oficiales o simples trabajadores de la construcción no crearon su empresica?, ¿dónde están tras la burbuja?
¿Está Usted en paro?, ¿Está acostumbrado a realizar entrevistas de trabajo en los últimos tiempos?, le suena algo así:
“Buenas, venía porque ofrecen un puesto de técnico para la plantilla de su empresa. Quería saber cómo podría incorporarme.
Bien, el puesto es de técnico… para nuestro departamento de …, la jornada será completa aquí en las instalaciones de la empresa.
Usted se daría de alta como autónomo, nosotros nos encargaríamos de todos los costes, y le facturaríamos por su sueldo que será de …”
Las condiciones laborales son las mismas que las de un asalariado, incluso se podrá bonificar al trabajador con el beneficio de trabajar desde su domicilio, poniendo las instalaciones laborales en su salón, ocupándose de la compra y el mantenimiento de las herramientas de trabajo: ordenador, conexión a Internet, etc. El horario es libre, lo que equivale a decir: “trabajar a destajo”, cuanto más producto y más rápido, más cobras, la jornada de ocho horas se convierte en una utopía. La clase obrera desaparece y se convierte de nuevo en «clase jornalera», tal y como la designaban los costumbristas granadinos en 1859.
¿Pero este amor por el mito del emprendedor es privativo de la derecha? No, en ningún caso, la socialdemocracia lo ha vestido de seda y las izquierdas lo han asimilado sin el más mínimo pudor. Véase la memoria justificativa del Presupuesto de Junta de Andalucía para el 2014. Si Usted no es un triunfador hoy en un momento de crisis, “tiempo de oportunidades”, si seguimos la psicología conductista, cognitiva o el psicoanálisis bañado en budismo impregnadas de ética protestante, es porque no quiere, porque las oportunidades están llamando a su puerta. Y fíjese que quienes se dedican en exclusiva a realizar prospecciones y selecciones laborales, los trabajadores de los servicios de empleo de todas las administraciones públicas no gestionan prácticamente ofertas, cuando va a preguntarles le dicen: “Vuelva Usted mañana, hoy no hay nada.” “¡Panda de vagos!, entre funcionarios y parados porque quieren no nos da el ancho.”
El destino nos lleva a ser un capitalista individual, quien como ya ha explicado la larga tradición marxista, está destinado a la bancarrota en una sociedad competitiva sin práctica regulación por parte de lo colectivo, de las administraciones públicas. ¿Cuántos emprendedores, gente que eran oficiales o simples trabajadores de la construcción no crearon su empresica?, ¿dónde están tras la burbuja?
Yo, como Viernes, que no es el nombre de un día, sino el personaje de la obra del demente Daniel Defoe, hoy estoy condenado a ser un emprendedor para trabajar en condiciones de pre socialismo utópico.
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