PRESENTACIÓN.

Contexto personal:
"[...] leve y pasajera y articulada y lógica, como ya he dicho, una de esas perturbaciones que no nos impiden seguir trabajando, ni condicionarnos de manera sensata, ni ser formales, ni tratar con las demás personas como si nos sucediera nada; una de esas perturbaciones que seguramente pasan inadvertidas para todo el mundo menos para el que la siente, una de esas que todos tenemos de vez en cuando. [...]" (Javier Marías, 1989).
Contexto de creación:
Cualquiera que visite esta ciudad, Granada, con un aborigen sabrá que si de algo estamos orgullosos los granainos es de nuestros miradores.
Yo no soy asiduo de los celebres miradores albaycineros de San Miguel o San Nicolás, ni me ubico en la Torre de la Vela. Prefiero un lugar de sombras humildes, un conjunto de torres de la muralla de la Alhambra, que hasta hace pocas décadas fue prisión militar. Desde aquí soy visto y veo.
Las "vistas" son la asunción de la posición en el espacio y el tiempo que metafóricamente me permite asumir un punto de referencia relativo, en el cual me siento cómodo, el de la 'teo -ría'.
Este blog responde a dos necesidades: Razonar en voz alta y en público sobre algunas cuestiones cívicas, las cuales someto a crítica para ser yo criticado. Un cuaderno abierto a lo cotidiano y a lo contingente.
Y por otra, liberar a "El que escribe" de mi servidumbre.
Todo lo que aquí se escriba es temporal, no pretende sentar cátedra, pues no estoy investido como tal, ni impartir doctrina, pues no soy ni maestro ni sacerdote. Es un espaciotiempo de provocación.
Todo pretende regirse por una frase del Gran Barbudo: "Bienvenidos todos juicios fundados en la crítica científica" (K. Marx). Gracias.

sábado, 7 de diciembre de 2013

ASAMBLEAS Y VANGUARDIAS BUROCRÁTICO RENOVADORAS / REVOLUCIONARIAS
(Las Asambleas a Debate)
Primera Entrega

Inicio este grupo de artículos como aportaciones al debate que espero que comience un colectivo político sobre cómo dotarse de una dinámica de asambleas que superen la manipulación que actualmente sufren por parte de las “Vanguardias Burocrático –Renovadoras /  Revolucionarias”, en nuestro caso.


Las asambleas se han «consagrado» como dinámica por la cual se cubren todos los objetivos de una organización o de un grupo más o menos estructurado. Son el culmen de «un proceso democrático», a partir del principio de igualdad, de un una persona una voz o, lo que es más importante, quizás a lo que todo se resume, un voto. Sin embargo, adjetivos como: «participativas», «representativas», «consensuales», etc. no han escapado del refrán: “quien hice la ley hace la trampa”. Las asambleas cada vez son más silenciadoras de la diversidad, reducen a la nada el debate  crítico y abierto entre posiciones, por un mar de artificios que las hecho degenerar en sucedáneos que lejos de conducir a la asunción de decisiones llevan a escisiones constantes y a imponer el número sobre la razón. ¿Alguien debe sorprenderse de que sean objeto de investigación de la Teoría de juegos?
La aparición de palabras como “Parresía”, Michel Foucault (1983) resume el concepto de “parresía”:
“De manera más precisa, la parresia es una actividad verbal en la cual un hablante expresa su relación personal a la verdad, y corre peligro porque reconoce que decir la verdad es un deber para mejorar o ayudar a otras personas (tanto como a sí mismo). En parresia, el hablante usa su libertad y elige la franqueza en vez de la persuasión, la verdad en vez de la falsedad o el silencio, el riesgo de muerte en vez de la vida y la seguridad, la crítica en vez de la adulación y el deber moral en vez del auto-interés y la apatía moral.”
demuestra, como el mundo idílico de la moral asamblearia ha dado de nuevo paso al orden de «la persuasión falaz» que se identificaba tradicionalmente con los “sofistas”. Las asambleas no han escapado en su relación con el “Kratos” (dios griego de la “fuerza” o el poder”) de sus peores degeneraciones.
¿Si se abandona el asamblearismo? Las repuestas acostumbradas coinciden en el individualismo puro: “ante la incapacidad de la colectividad es necesario pasar a la acción egoísta o salvadora.” En esta última versión: “salvadores o martires por su acción”, coinciden con el modelo oligárquico de vanguardia revolucionaria tan tópica en las organizaciones de izquierdas: tanto socialdemócratas como leninistas, se vistan como se vistan.
“Vanguardias Burocrático Renovadoras / Revolucionarias”, su calificación como “burocrático” no implican que sean trabajadores empleados por la organización laboralmente, sino que define su concepción del trabajo político como espacio donde desarrollar actividades gerenciales para alcanzar un fin, en las democracias electorales el máximo número de votos y de representación en las instituciones. Indudablemente esto se acentúa cuanta mayor sea la egolatría de los cuadros de la Vanguardia, quienes reciben satisfacciones, quizás no monetarias, pero sí derivadas de la llamada “erótica del poder” o satisfacciones masoquistas, sádicas o psicóticas, por ejemplo: “salir en la foto junto a …” o “codearse con …”, “Yo tengo la razón”, “Se lo qué se debe hacer”, “este es el camino, yo lo sé.”
El lenguaje es un instrumento de poder fundamental, a través de él se realiza la interpretación de las relaciones del ser humano con su entorno físico o social. Por lo tanto, la apropiación de palabras para autocalificar sus actos  es una acción habitual de estos grupos oligárquicos en la izquierda siempre que emprenden nuevas aventuras. La “renovación” siempre se inicia con un grupo de conocedores de la ruta a seguir, la senda está trazada. La Asamblea se convierte en una ceremonia no destinada a la creación resultante del debate, sino al adoctrinamiento sobre los objetivos consabidos por esta oligarquía, profesionalizada en las organizaciones de masas (recuérdese a R. Michels (2008), quien resolvía el problema con algo peor el liderazgo carismático fascista).
Este mal se piensa que es privativo del asamblearismo político, y que de él se salvan las ONG’s y los Nuevos Movimientos Sociales, por lo tanto, “trasladando la «forma de hacer» de ellos la situación queda saldada positivamente la cuenta”. Sin embargo, leyendo a C. Offe (1996), se puede observar como la naturaleza de las organizaciones instrumental – finalistas y la naturaleza de las organizaciones políticas es opuesta. J. Habermas (1984) lo planteaba con meridiana claridad con su análisis de la lógica burocrática weberiana, a la cual le aplica el concepto de “racionalidad instrumental”: todo está orientado por la lógica medios - fines, por ejemplo, la recogida de comida, los medio y los marcos éticos son relativamente restrictivos:   conseguirlo por medios legales y realizar un reparto equitativo atendiendo a las necesidades de los elegidos.
Sin embargo, la construcción de problemas (H. Arent, (1973) es más compleja cuando se trata de espacios políticos, en este caso imperaría “la racionalidad dialógica” habermasiana, si se desea ser organización realmente democrática. Sino la oligarquía burocrático revolucionaria, como la dirección de una empresa capitalista, establece sin el más mínimo pudor su imperio de medios – fines instrumental burocrático: “el objetivo es ganar elecciones, cuando estemos allí ya veremos lo que podemos conseguir”. Así si es necesario debemos vender a la población que estamos más cerca del 5 de los espectros políticos, del centro, donde se sitúan las grandes bolsas de votantes, frente a una congruencia ideológica, en el 2,5 que es donde se encontraría la izquierda transformadora, según estas tabulaciones.
Estas vanguardias de la izquierdas renovadoras y / o revolucionarias, al comienzo suelen utilizar las asambleas como espacios para el adoctrinamiento, cuando se ven superadas por el conflicto optan por la diseminación, donde ellas se sitúan como informadoras únicas y privilegiadas, como “resolvedoras de problemas”, en palabras de H. Arent ( 1973). Ser “Resolvedor de Problemas” es una posición de poder estimable a la hora de ejercer dominio oligárquico, desde ella se construyen los problemas, es decir, se definen los fines, las necesidades, los obstáculos contextuales y humanos internos y externos, se marca la agenda y los medios para conseguir  los objetivos.
En el caso de las vanguardias burocrático renovadoras / revolucionarias electorales transforman la organización de izquierdas en un partido “atrapatodo” (catch-all party), donde lo primero que se crea es la checa para identificar a lxs enemigxs internxs: marginación, difamación, exclusión y, finalmente, expulsión. Algo tan viejo como el hilo negro.

El problema es: ¿Se puede superar por medio de las asambleas ésta apropiación del dominio democrático por las “Vanguardias Burocrático Revolucionarias”?   Los retos son la aventura.

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